Citas

23/10/10

Fin de la 3ª Semana. Samariá.

El sábado 16 de Octubre, viajé al Parque Natural del desfiladero de Samariá. Es una garganta en el suroeste de Creta, y en pocas semanas estará inundado de agua, como el cuarto de baño de mi estudio en días de lluvia.



La noche anterior, mientras actualizaba el blog, recibí una llamada informándome sobre el plan del día siguiente. No tenía mucho que perder. Solo un día, algo de dinero, y mis pies, que como son planos (o medio planos), tampoco importan mucho. Así que bajé al cajero, saqué efectivo para todo el día, y llené la mochila con galletas, agua, el chubasquero, la cámara de fotos y mi pedernal marca “Bear Grylls”

El sábado a las 5:30 sonó el despertador del móvil. A las 6:45 ya estaba en la estación de autobuses a la espera de que llegara el resto de erasmus. Llegaron, vieron y compraron los billetes. Luego se subieron al autobús, se sentaron y durmieron. Yo, también. Menos lo de dormir, que lo dejé para la vuelta. Mientras, estuve grabando un poco para “el documental”.

Después de una hora de viaje, llegamos a Haniá, una de las ciudades importantes de la isla. Allí compramos otro billete de autobús y media hora después, partimos hacia el Desfiladero de Samariá. Durante la espera, un trágico descubrimiento sobrevino ante nosotros. Primero, en los baños de las estaciones de Creta, no hay violadores como en los de Badajoz. Segundo, no tienen retretes, sólo un agujero en el suelo. Si no fuera suficientemente difícil tener puntería por delante, como para tenerla por detrás. Menos mal que los baños públicos y yo no nos llevamos bien.

Llegamos al destino previsto, y con nosotros la lluvia. Por suerte llevaba el chubasquero conmigo por lo que mi camiseta del metro de Londres quedó intacta. Mis pantalones sin agujeros, llenos de barro. Pero después de una hora de mirar al suelo para no comerte las piedras del camino, la lluvia cesó. Levantamos la mirada, y entonces nos encontramos un paisaje maravilloso.



Seguimos nuestro trayecto por el sendero embarrado. Esta vez disfrutando de las vistas, los olores y de las mulas del camino. Si pagas te llevan, pero mola mas destrozarte los tobillos y darte un masaje al llegar a casa. Durante la larga caminata vimos de todo, pequeños tótem esparcidos por todo el camino en lo que parece ser una especie de tradición o costumbre. Surgida de la unión de turistas perdidos y mucho tiempo libre, sin duda. También hicimos varias paradas breves, para recobrar fuerzas, comer galletas de chocolate, gorronear comida decente a los demás y ver cabras. También nos topamos con caminantes estúpidos, que corren cinco minutos por la peor parte del camino y luego se paran diez a descansar.



La última parte del viaje fue sin duda la más impactante. Poco a poco íbamos abandonando los árboles y la tierra, para meternos de lleno en el desfiladero. Bajo nuestros pies, pedruscos monumentales, y a ambos lados, paredes de roca que parecían caer sobre ti como el medallón de San Carlos de las cuatro fuentes de Roma.



Y el final llegó, cruzamos por un apertura entre las rocas de apenas tres metros de ancho conocida como Sideroportes, que significa “puerta de hierro”. Al cruzar esa brecha en la roca, poco quedaba ya. Seguir por los últimos metros de acantilado para ir subiendo poco a poco para llegar a la salida. A continuación, un par de kilómetros por una acera empedrada con corrales de cabras a los lados, hasta llegar a la playa, en el pueblo de Agía Rouméli, donde compramos los billetes para el ferry que nos llevaría a otro pueblo, donde cogeríamos un autobús, que, otra vez, nos llevaría a otro pueblo, donde, una vez más, cogeríamos otro autobús (y cenaríamos un típico pitagyros), que nos llevaría a…Rethymno, mi hogar, a eso de las nueve de la noche.



Como veis fue un viaje largo, y si duda cansado, pero mereció la pena. No solo por el paisaje o los compañeros guiris, sino también por el placer de ver a otros erasmus españoles en la playa y darme el gustazo de oír lo que dicen de la gente creyendo que nadie les entiende.



PD. María, tendrás la mejor boda cristiana en mucho tiempo. Muchas Gracias por las fotos.

4 comentarios:

  1. David, acabas de anunciar nuestro matrimonio publicamente? jajajaj

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  2. Te añoro en la distancia. Mi corazón se congela cada vez que leo la PD, y bien sabe Dios que la he leido muchas veces buscándole algún tipo de sentido. Pero en fin, tendré que conformarme con ser tu amante en secreto.

    Fdo: Camila.

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  3. Me alegro mucho de ver el post ilustrado, qué bonito es y qué bonito te ha quedado.

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  4. Y yo espero que la marca Converse me haga alguna clase de descuento en mi proxima compra, ya que acabo de demostrar empiricamente como sus zapatillas (aun las mas sencillas) resisten y aguantan 13 kilometros de caminata a paso polaco, por piedras, riscos y cantos rodados.

    En fin David, buenas fotos!

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